
No sé. Vi a los Stones tocando con Dylan. Y a Nirvana que a pesar de los silbidos del público insistía en amagar y no tocar Smells like teen spirit. Vi a los Ramones dos, tres, cuatro veces, a cien canciones por minuto. Vi a McCartney tocando canciones de Lennon y de Harrison. Y las suyas, desde ya, y todas esas que, ya, ahora, son de todos. Vi a los REM dos noches de verano de esas que son ideales para estar escuchando, por ejemplo, a los REM. Vi a Cat Power cuando vino a enamorarnos un par de veces. Vi a Michael y a Madonna. Vi a los Teenage Fanclub y a Belle and Sebastian una noche tormentosa en Brooklyn. Y vi a Patti Smith, por dios! Y vi a Pearl Jam en el que, creo, fue el mejor recital al que fui.
Pero este sábado vi a la banda más copada del mundo empezar a decir chau, nos vemos, thanks for the ride.
O espero que no.